
La cucaracha y la rata voltean hacia mí
con ese giro de los animales naturales
SHARON OLDS
Al escondite inglés, a las vocales,
al juego de las cinco Marías,
quién soy, la zapatilla por detrás,
las chapas, la rayuela, el esconder,
al cielo cielo voy, paella, a zurro,
al trompo, el balón, la ley de la botella,
la gallinita ciega, tú la llevas,
bote botero, a sangre o pies quietos,
el conejo de la suerte, la comba,
a poliladron, la raya, las bolas.
El niño juega con las cucarachas y las ratas,
con las pelusas del domingo
y la siesta de las especias.
Abanico su cara con el Rey de Harlem:
las rosas huían por los filos
de las últimas curvas del aire
y se ríe
y en los montones de azafrán
los niños machacaban pequeñas ardillas…
y da palmas.
El mundo abraza a lo que balbucea
y las bestias a las cosas descalzas.
Te suben por los brazos los insectos,
las amapolas del extrarradio
y les abres los élitros para amar lo tierno.
Ya vendrán alfabetos y juicios
a nombrar el terror y el asco.
Chapotea mientras puedas
en la batea simple de lo anónimo.
Juega con todo aquello que te llame hermano.
Iván Onia Valero de El hijo (de Sharon Olds) (PRÓXIMAMENTE)
Muy hermoso y tierno, Iván, ese niño es un espejo de ti mismo.
ResponderEliminarMe encantó Mortal y rosa, de Paco Umbral. Me lo recomendó una amiga (Julia Linares) que te lo leyó en tu blog. Un abrazote!
Gracias, Grego. Mortal y rosa es una cumbre. Un abrazo
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