sábado, 22 de diciembre de 2012

Azoteas (poemas en los huesos XXXIV)

Los poemas inacabados tienen un hambre desconocida;
si uno se para a mirar los álamos,
a escuchar la semana de los amigos,
se comen tu pan en las esquinas de los descuidos.














Con mi amigo Víctor por las azoteas de la Alameda de Hércules

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