lunes, 2 de mayo de 2016

22-04-2016 El decapitado de Ashton















El pasado 22 de abril presenté mi último poemario "El Decapitado de Ashton" (Ediciones de la Isla de Siltolá) en la librería de la editorial (C/ San Bernardo, 24)














La presentación corrió a cargo de la poeta Adriana Schlittler Kausch














El verdadero curriculum sería entregar una página en la que lo que esté enumerado no fuesen las victorias, sino las derrotas. Con esta cita de Félix Grande abre el libro Ivan Onia. Pocas cosas nos interesan acerca del curriculum de Iván. Quizá que nació en Sevilla en el muy inicio del ochenta, que ha publicado varios poemarios: Tumbada cicatriz, Galería de mundo y olvido (Ed en huida). Hermanos de nadie (Karima). Todo lo demás, ¿acaso nos importa? Que trabaje o esté en paro, sus logros académicos... Pero quizá sí su amor por Umbral, quizá sí que vive en las afueras y, para llegar a la ciudad, aparca el coche en cualquier punto y la pasea en bici para poder desayunar temprano en algún bar de la Alameda. Que ama y es amado. Que le gusta el café y la cerveza.
Que frecuenta las bibliotecas públicas.
Que escribe sus poemas en los semáforos.
Y cito:
que viene del barrio y del barro
del helado de fresa
de la piscina sola
de la playa del padre
de la pluma robada.
Que es el poeta
el poeta
el poeta














El decapitado de Ashton es su último libro de poemas, publicado por La Isla de Siltolá. Un paisaje distinto a lo que el autor nos tenía acostumbrados. Su obra más narrativa, o, quizá me atrevo a decir, más cinematográfica, debido a su plasticidad y al diálogo entre escenas, con secuencias partidas o interrumpidas pero que forman un conjunto con el que el lector puede imaginar una historia. Tal vez la de un negro enamorado que es condenado a muerte por robar algodón, y va a ser ejecutado por el verdugo del pueblo que resulta que también es poeta, al igual que lo fue su padre. Diálogos de consciencias entre personajes de un pueblo donde todos sus habitantes ya están siendo condenados. Este tipo de lectura que ya tiene su precedente en obras como Pedro Páramo o Antología de Spoon River.
Pero más allá de todo eso, y lo más importante de todo, El decapitado de Ashton es un poema que nos habla de la poesía.




















Un hacedor de metáforas, o Un Roscharch a través de las manchas de la vida.
Ese es Iván, que es capaz de imaginar en el revuelto de las sábanas un cocodrilo y pasear, como Robert Walser, por las aristas de un domingo.

Y así, en definitiva, podríamos resumir el curriculum de Iván en una sola palabra: poesía.
(A.S.K)














El Decapitado de Ashton se puede adquirir entrando aquí

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