domingo, 10 de abril de 2016

Pessoas (28 heterónimos esperando a Fernando Pessoa)


Ayer se presentó en Sevilla el poemario Pessoas (28 heterónimos esperando a Fernando Pessoa) de la editorial Karima. Un libro coral en el que he sido incluido junto a otros 27 poetas y las ilustraciones de Ricardo Ranz. A partir de una cita del poeta portugués, cada uno de los 28 poetas que conforman el libro escribe dos poemas a modo de réplica sobre esa sentencia de Pessoa. Además de en librerías, el libro se puede adquirir pinchando en este enlace

La cita de Pessoa y los poemas que escribí ex profeso para la ocasión son los siguientes:

“La vida es así una pausa, un vínculo, una relación, pero una relación entre lo que pasó y lo que pasará, pausa muerta entre la muerte y la muerte.” Fernando Pessoa


I

ANTES

Estos son los padres vegetales.
Antes de todo lo que sucedimos.
Extranjeros de mí entonces
en su aceite de vida y potencia.

Seguramente ya se habrían dicho
los números o el orden donde habitaríamos.
La casa para dos pájaros,
el hogar cerrado de los anillos.
Sencillas son las formas circulares:
el músculo de 8 a 8,
los monos azules del crepúsculo,
el oro contra las cosas cuadradas.
Mientras, el arsénico
siembra dioses de ortiga en los armarios
y el cansancio sabe a monedas contadas
antes de soñar con monedas contadas.

Estos son los padres antes.

Tumbando sus figuras vencidas
en el primer colchón que se compra
cuando no hay más que para el amor
y su eco.

Los padres antes,

sumados de frío
dentro del olor a pintura del deseo.
Ecuaciones girando los padres,
poniéndonos en nombre y estatura
para que nunca fuéramos seres solos,
para decir hermanos y escuchar
cómo se abre una puerta de lumbre y cucharas.

Qué iban a saber entonces
de las taras,
de habitar la Tierra
con esta coja y triste
dislexia de la suerte.
Los padres,

que llenaron tanto estas manos
con la mejor moneda que tenían.

Estas manos vacías de todo
desde donde los estoy amando contra el mundo.



II

DESPUÉS

Este es el hijo amniótico,
después de todo lo que imaginamos.
Hubimos de ser tantas veces a lo largo de tanto que ya no podemos recordar casi nada.
Across the universe, una flecha de sangre lanzada hace siglos salpica mis pies esta noche mientras toco una boca de babas y el reloj duda desde su pulmón decimal.
Como herencia o matemática, los cuerpos históricos -en fila antes de ti- parecen un quebrado inmenso partiendo el aire en tu busca.
Toda la historia sumada esta noche, desde la primera tea a los flexos y monitores donde puedo teclear una luna de cuarzo, da como resultado un camastro y una cabeza rubia que no sabe nombrar donde mira.
Seamos simples por esta vez, festejemos la levedad de ser sin preguntas. Mira por la ventana la suerte húmeda de los gatos libres, el fósforo pobre de las farolas
y alégrate.
Siente cómo tu padre llora porque sólo conoce una promesa.
Porque no sabe cantar otra cosa:
you´ll never walk alone, my son.
La vida consiste en traducir el amor que crece entre los adverbios.

Iván Onia Valero

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada