viernes, 29 de mayo de 2015

En las fotografías


Como quien:
se deja vencer - viejo boxeador de arrabal -
así repaso álbumes:
como quien pasa el dedo por un sonido.

Derrotado,
la casa me abraza con su ley única,

en la comodidad doméstica levanto
y lloro los tigres del tiempo.

Allí, allí,
vivos y recordantes
éramos,
ágiles,
púgiles.
Esdrújulos
como el color de las cosas veloces.

También nos miran las fotografías mirarlas,
mascan el futuro, murmuran:

hoy vi cómo seremos/
qué pena abandonar el tiempo alegre,
los cuerpos tersos, brunos. Llanos
como el color de las cosas descalzas/
no quiero morir para convertirme
en estos hombres tristes/
tan blancos…

La muerte es un epílogo
que nos deja recordados.
Un madrigal de bisagras y barnices,
un olor de tierra girando.

Pero en realidad uno se ha muerto
muchas veces ya,
hace,
antes y mucho.

Aquel uno que éramos (digo)
hace tanto,
demasiadas veces
ya
que se ha muerto y se busca
-bramando al espanto-
en las fotografías.

Iván Onia Valero

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