martes, 13 de mayo de 2014

Qué será de vosotras, Marta,
Azucena, Laura… Oleaje
de caderas, cabellos, pechos.
Oleaje tallado en humo.

Vestido de melancolía,
de sonrisas hacia las dunas
plateadas. Y el cielo aquél,
azul y frío, que enmarcaba

al Minotauro pensativo…
Marta, Azucena, qué habrá sido
de vosotras, cálida música
entre espejos y cortinajes.

Ahora sois ritmo, sois volutas
de humo, vedijas de las nubes,
ojos de niebla, donde un día
palpitaba la juventud.

José Hierro

1 comentario:

  1. Me gustaba su aspecto de fauno sulfúrico.
    Le gustaba como a mí la agricultura.
    Es decir de nuevo del poder escultor del tiempo.
    Un tema da para infinitas interpretaciones.
    Anímate, que son dos días.
    N.

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