viernes, 1 de febrero de 2013

Poemas en los huesos XXXVII

Está la pluma sobre todo lo posible.

Así como la bala en el cajón,
con su piel de aceituna helada,
sueña el centro de los tigres,
el ciervo y la venganza.
Como la ciudad duerme sus gigantes
y sueña con espanto laborable
la danza acostumbrada de los lunes.
Igual que me despiertan las hogueras
y las piedras, los cuerpos y la nieve.
Así, encima de lo incierto,
-la pluma-
soñándome.


















Iván Onia Valero

1 comentario:

  1. Y fueron cíclopes de tiempo
    Y flores de asfódelos
    Que me guiaron hasta el cenit
    De la nada,
    Y luego
    Lugares que nunca imaginé,
    Acaso otras espumas,
    No lo sé,
    Puede que fuera mi reflejo
    En el espejo de la nada.

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